¿Para qué trabajamos?

¡Simple! Para satisfacer nuestras necesidades. No creo que sea tan simple

El ser humano nace ya con necesidades y, además es un productor compulsivo de necesidades, tanto vitales como no vitales, a las que yo llamo artificiales.

Entonces, sino tenemos necesidades, ¿No tenemos que trabajar?

Puedo deducir, que cuando hacemos las cosas sólo para satisfacer necesidades, generalmente no la disfrutamos, y por ello, la mayoría de los empleados no le gusta lo que hacen, no disfrutan a lo que se dedican, porque sólo están en ese empleo para satisfacer necesidades, y por ello, aceptan emplearse en lo que sea, por encima de lo que le gusta, apasiona o simplemente le haga sentir bien.  Tal y como  indica Freud, La gran mayoría de los seres humanos sólo trabajan forzados a ello y de allí se generan o se crean los más grandes problemas sociales.

Ahora bien, siempre me he preguntado si ¿Trabajar es algo natural del ser humano?

Cuando estamos en esa constante producción de necesidades, inconscientemente nos estamos volviendo esclavos de un empleo, porque generamos la vinculación directa entre necesidad es igual a más trabajo, que se puede traducir en insatisfacción, sufrimiento, sacrificios; ¡claro!, esto sólo sucede cuando hacemos lo que no nos gusta. Entonces, puedo decir que el trabajo no es algo natural del ser humano, es algo externo, a su naturaleza y lo tengo claro!

El Objetivo de Trabajar es satisfacer necesidades

Ahora bien, aunque ya sé que el objetivo de trabajar es satisfacer necesidades y que no sentimos a veces obligados a hacerlo, también es cierto que cuando no tenemos empleo nos sentimos mal, nos sentimos menos, esto según mi parecer responde a que el trabajo tiene que ver también con autoestima, de cómo nos vemos a nosotros mismos, y como nos ven los otros, simplemente juega con lo emocional y mental de las personas.

Es decir, que el tener empleo juega un rol fundamental en nuestras vidas, en la del entorno y nuestro papel dentro dentro de él. El empleo no sólo cubre las necesidades básicas o biológicas, también, nos permite vincularnos con la sociedad, es una especie de enlace, y el hecho de estar desempleado nos excluye y somos mal vistos, y nos cataloga ante el resto como fracasados, como vagos. Lo que tumba la teoría de que trabajamos sólo por subsistir.

¿Por qué trabajamos?

Con todo lo que he investigado sobre la génesis del trabajo, hoy día opino que los seres humanos no sólo trabajamos por subsistir, también lo hacemos por reconocimiento, aceptación del otro, y por encajar en un sistema social, o sea, que se amplía el abanico de las necesidades a cubrir. Freud lo relaciona con un factor biológico, donde prevalece la necesidad de ser aceptado, admirado, querido por el otro y eso si es una necesidad humana.

Estamos ante una verdad, hay que cubrir las necesidades humanas, tal y como lo platea la pirámide del sicólogo norteamericano Abraham Maslow, que cada quien jerarquizará según su criterio y bienestar, porque lo que para mí puede ser que para ti no lo sea.

Ya dejemos el argumento falso de que trabajamos o sólo somos empleados por tener algo que comer y para cubrir nuestros gastos, y asumamos que lo hacemos por otras causas como satisfacer tu ego y necesidades artificiales que no te ayudan a evolucionar ni a contribuir a la sociedad.

Dejemos de repetir que nos dedicamos a algo que no nos gusta, que no disfrutamos, ni nos motiva a crecer y a exigirnos más,  porque ya están viejos para hacer otra cosa, que es lo único que saben hacer, por una seguridad laboral que sólo existen en cada una de sus mentes, según su definición particular de lo que es seguridad. Lo único seguro que hay es que van a trabajarle a otro por 8 horas diarias, que le dirán día a día que hacer, que pasarán 30 años haciendo lo mismo para tener una pensión que si acaso les alcanzará para comprar medicinas.

Y eso nos convierte en empleados o trabajadores pasivos. Pero si por el contrario el empleo que tenemos nos gusta, y se convierte en el motor para crecer y exigirnos a diario, además permite a la institución a evolucionar, eso los convierte en empleados activos

Pero el punto que quiero destacar, es que debemos ir más allá, que es hora de romper con la visión de que sólo nos empleamos para satisfacer necesidades, es hora de ampliar la visión, y ser claros y coherentes, no podemos ayudar a transformar nuestras vidas, ni la de nuestro entorno inmediato , ni mucho menos el de la humanidad sino nos dedicamos a hacer lo que no nos gusta.

Dejemos de vivir la vida en automático y a aceptar que es así y ya, comencemos a cuestionar y sea cual sea la decisión que tomen, no piense sólo en usted, piense en ser funcional, contribuyendo a la sociedad con su conocimiento, desde una postura activa y consciente, dejando de quejarse por su falta de recursos, tomando la posición de que usted es el responsable de su economía y de su educación.

Esta es la mejor forma de colaboración y contribución para que pueda impactar a otros y generar una verdadera transformación de la sociedad, siendo co-creador.

 

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